Frank D´Nicar y su poesía

Una poesía hacía el mundo.

El cardumen del delfín

Los años pasan, los días son como un cardumen que revoletea a cada devenir del tiempo. Por las noches los ojos no se cierran y piensan que la mujer que esta por ahí no es como cuando hablas, tampoco la ves. Es escribirle y no saberla, es sentirla y no tocarla. Cuando le dices amor es como decirle a los jardines, a las imágenes del cerebro dentro de un sin fin de circuitos que te miman.
Voy a cantarte una canción que he pensado esta noche, y piensa que ves al idolatra de caminos moribundos. Aquel que se pasea por los arcos de los palacios asolados. Que no sabes como es pero que lo sientes. Que hace las melodías entre esos integrados calientes de un ordenador, pero que tiene en cada trinar un canto, un tono, y en cada pensamiento una flor de Liz en este año.
Te voy a cantar una canción que tu escuchas, pero que no sabes quien la hace, porque sabes con quien hablas pero no sabes si lo miras, lo que siente. Porque no lo miras en su frente, sino en el fondo de su sentimiento terso.  El canto de la flor de Liz, es el canto del poema de una melodía del piano que soñó en la noche. Y la canción que te canta, esta lleno de nervios del amor que ama.
Te cantaré una canción que soñé, y que no la comprenderás por que no lo entenderás en su adentro. La canción del sortilegio de un delfín que nada en el cardumen, intentando besar las minervas serafín que su corazón hechiza. La canción que cantaré serán las odas del amor que poco ves, y que no deberías dejar que se muera si le amas tanto.
Cuando pienses en la canción, tampoco sabrás cual es, porque pensaras que es una canción que te han hecho. No te has enterado que la canción ya esta hecha, porque fue hecha con las frases de los diarios que escribimos. Lo que temo es que al no saberlo, un día yo ya no este, y tu ya no me tengas, porque el amor es saberlo sentir pero también saberlo hablar. Hablar con confianza con el hombre que amas, saber lo que siente pero también lo que desea. Y te recuerdo la pasión no se da sino hay amor. Y cuando haces el amor con quien quieres es porque lo amas y lo demás no importa, porque lo que importa, es que lo querías y lo querías lo haces con quien amas.
Anoche soñé que llovía, y entre el frío, yo podía subir mis manos por tu cuerpo. Cuando gemías, quise meterme en tu alma pero apenas te estaba besando. Llevaba en mis manos el sentir de la energía que sentías, pero tus ojos no los veía solo los imaginaba en mis ojos dormidos.
Cuando me metí en tu alma, tu corazón era tan caliente como el mío. Tan ardiente que tenias energía para toda una noche, y tan inocente como una flor saliendo por la mañana. Pero no te veía porque no te veo cuando hablamos. Pero te siento, en ese sueño siento estar dentro.
Espero que cuando sientas que te amo, sientas que no es fácil estar lejos, y no conocer a quien le amas. Pero, también piensa que el estar lejos no es tan fácil como estar de cerca y tocar a quien se ama. Porque en estos días se puede amar de lejos, como estar de cerca, lo que no se puede es reírse de su amor sin haberle entendido.
No quisiera morirme sin saber quien  me habla, sin tocarla muchos años,  sin besarla y tampoco sonreírle. Yo cuando te cante la canción quizá este en un monumento de tu mente, donde tú puedas pensarme pero no me puedas tocar. Lo más importante en el sentimiento es que me tengas que me toques que me sientas, que me sepas amar.
Perdona si te he sido tan pesado todo este tiempo, pero en la lejanía  los corazones se lastiman de nervios por amar. Y si me dan nervios es porque ya no atino saber como eres, mas que la idea de cuatro imágenes que me dan. Y cuando termino a enterarme que estoy solo, solo alcanzo a contestarme que sigo solo sin poderte ver.
La canción que cantaré es el amor de san Valentín. Para la nena de la Cullera que estaba en el cardumen del delfín.
FRANK D´NICAR 13/02/2011 5:38:13   AM. MOSTOLES, MADRID


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